martes, 10 de febrero de 2026

LOBO DEL HOMBRE Disco: "KYHYJE" (2026)


 

Aceleración del pulso, tensión muscular, atención elevada. Eso provoca en nosotros el miedo, y eso provoca también escuchar a Lobo del Hombre. Kyhyje (miedo, temor, en idioma guaraní) es el nombre de la placa que están presentando el cuarteto formado por Adrián Fiorio (guitarra y voz líder), Adrián Ramírez (bajo), Matute Ramírez (batería) y Francisco “Alien Bit” Piñeyro (sintetizadores).

La banda, formada en 2016, toma su nombre de una famosa frase de Hubbes, "El hombre es lobo del hombre" (Homo homini lupus). La frase se contextualiza en una obra en la que analiza la existencia del ser humano en relación con otros seres humanos y con el estado (el Leviatán), y del peligro que acecha al hombre sin reglas claras que organicen su vida social. No hay monstruo mítico que nos ataque; el peligro somos los propios humanos, el mal viene de adentro. Quizás desde acá se empieza a gestar ese temor profundo, ese KYHYJE que atraviesa el disco, con atmósferas asfixiantes que se perciben en los pocos temas con letras. El nombre en guaraní conecta lo ancestral, lo regional, con lo oscuro y lo tenebroso.  

"Pegajosa humedad, calor sofoca, neblina de infiernos como quisiera gritar, poder gritar", dice en Vertientes. Esa atmósfera sofocante, opresiva, se refleja también en la música; stoner con mucho metal, progresivo y psicodélico, con frecuentes cambios de tiempo. Los riffs de guitarra ásperos se alternan con pasajes más psicodélicos, con una batería que marca el pulso con potencia y mucha técnica, un bajo firme y el agregado de los sintetizadores que van tejiendo climas sutiles entre la tormenta sonora, en un disco predominantemente instrumental: sólo dos canciones son cantadas y una más tiene un recitado.

Esta es Argos, la canción que abre el disco y que también sirvió como adelanto, en un simple lanzado en julio de 2025. Una larga sección instrumental sirve como introducción al recitado de un poema de Enrique Santos Discépolo, entre ecos y climas oscuros. También hay voces en árabe (o algo así) al inicio de Palestina, el anteúltimo track.

Un gran disco para dar a conocer la propuesta de esta muy buena banda, puede escucharse en Bandcamp, en YouTube y en Spotify. Fue grabado en vivo en Tierra Soñada Estudio de Posadas, dando una buena muestra de la precisión y el ajuste de la banda. La fotografía de la tapa es del gran intelectual selvático jujemisionero Sergio Moya - Bio Audio Visual y el diseño, de Ignacio Gallero (el quinto lobo).

 
 Contactos: 
Facebook: Facebook


 

martes, 20 de enero de 2026

COSTA ROCK 2026

 La oferta de música en vivo sigue siendo uno de los problemas que enfrenta la escena del rock en la Provincia, y fundamentalmente en el Alto Paraná. Para traer un poco de alivio y acercar las bandas de Rock a un público más amplio y heterogéneo, el Festival Costa Rock se viene consolidando como una propuesta seria y bien planteada. Tuvo su primera edición el año pasado, con La Quarta, Rula y los de La Esquina y Polo's Rock, y este año celebró la segunda con Ilan Amores, Matgam, Magamadrita, Tres Sodas y Guerrape. 

La idea, según comentaba el secretario de Cultura de Eldorado, Fausto Rizzani, es establecer el tercer fin de semana de cada enero para este festival, y seguir apostando a bandas locales junto a otras de otras localidades de la Provincia.

La propuesta muestra a las claras su éxito, con gente de todas las edades y muchas familias disfrutando y compartiendo ante un escenario muy bien presentado, con un sonido excelente que hace que las bandas puedan mostrar todo su potencial.

 

La noche arrancó con la presentación de Ilan Amores. El posadeño, solito con su guitarra criolla y su carisma, dio el puntapié inicial a una noche que arrancó amenazante (incluso algunas gotas se dejaron caer durante la actuación de Ilan) pero que finalmente permitió desarrollar a pleno la grilla de artistas. 

Fue la primera vez que lo veía a Ilan Amores, y me gustó mucho la propuesta, que puede asemejarse un poco a un Manu Chao  o un Joe Strummer, con una mezcla de actitud punk y espíritu callejero, latinoamericanista, para un músico que ha recorrido escenarios de todo el mundo junto a sus bandas Argies y Harm & Ease. Folk-punk de raíces latinoamericanas, con una fuerte impronta callejera y popular. Fueron pocas canciones, pero una muy buena forma de romper el hielo de una noche cargada de música.

 


La segunda banda de la noche fue Matgam, una propuesta eldoradense muy interesante. Los había visto en un ensayo, conozco el talento de la mayoría de sus integrantes pero aun así me sorprendió gratamente verlos en vivo. La energía que despliegan es contagiosa y tienen una característica bastante distintiva para las bandas que pueden verse en esta parte de la provincia: hacen covers, pero de muchas bandas del 2000 en adelante, lo cual los transforma en una propuesta novedosa e interesante. Canciones de The Strokes, Arctic Monkeys, se mezclaron con algunas más clásicas como A-ha o Sublime, y un pequeño bloque en castellano donde interpretaron a Cerati y a Él Mató a un Policía Motorizado.
Rock Alternativo furioso, con dos guitarras a mucha distorsión y un bajista que salta todo el tiempo, contagiando energía




La tercera banda también fue de Eldorado. Magamadrita tiene un cantante principal y una segunda voz, guitarra eléctrica y guitarra acústica, y tocan sobre pistas de bajo y batería. Su propuesta se orienta más a un rock pop nacional, con covers de Calamaro, Los Piojos, Bersuit, Auténticos Decadentes, entre otros. También presentaron un tema propio (aunque no es original de Magamadrita sino que es un tema de La Milonguera, la banda que tuvieron Adrian y Matías Rodríguez, voz y guitarra rítmica). 
Una muy buena propuesta, que hizo cantar y moverse al público presente, apelando a canciones muy conocidas pero también a una buena performance, con un cantante con buena escena y un guitarrista, Matías Vázquez, que me sorprendió gratamente ya que yo lo conocía como bajista y no con las seis cuerdas.


Luego fue el turno de Tres Sodas, banda de Goya (Corrientes) que como su nombre lo indica, se dedican a los covers de Soda Stereo. También apuntaron a los temas más conocidos, logrando una buena conexión con el público. Indudablemente tocan muy bien, y lograban versiones muy ajustadas que se complementaban con algunas pistas para subsanar los arreglos de instrumentos que no tenían. Mostraron también un tema propio, que fue el único que grabé, así que este posteo no será muy representativo de su presentación, pero me pareció una canción muy interesante y creo que vale la pena compartirla aquí.


El cierre de la noche estuvo a cargo de Guerrape, banda de Puerto Rico y Garuhapé. Les tocó arrancar cerca de la madianoche, y lastimosamente la mayoría de la gente ya se había retirado. Les tocó mostrar su muy interesante reggae ante un público muy reducido: merecía la pena prestar atención a una banda que apuesta por los temas propios, con mensaje fuerte y coherente. Apenas dos covers presentaron en toda la noche: Johnny Be Goode de Cidade Negra, y Va a Servir de Resistencia Suburbana. 
La banda tiene ahora un formato distinto, sin vientos ni teclados, lo cual hace que las guitarras tomen todo el protagonismo. El resultado, un reggae más potente, más rockero y directo. 


Fue una muy buena noche a orillas del Río Paraná, en el Anfiteatro Carlos Acuña, que llevó una buena dosis de rock a un amplio público. Ojalá esto anime a seguir apostando a la realización de eventos similares, para dar más visibilidad a la música hecha acá.