lunes, 27 de marzo de 2017

Recital por el Día de la Memoria


El 24 de Marzo es el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, como recordatorio del inicio de la última Dictadura en nuestro país. Una fecha que, más que celebrarse, se usa para reflexionar acerca de la Democracia y cómo defenderla y construirla.
En el Polideportivo de la UNaM, en el Km 3 de Eldorado, la gente de la Universidad organizó un recital con varias bandas, justamente, para hablar acerca de lo que significa esta historia para nuestra sociedad. Earth Next Door de Oberá, Pablo Ruejas de Eldorado, Las Putas Madres de Montecarlo, Sergio Lutri con Maria Teresa Squerri como invitada, Esteban Ríos, Roma 917 y Joselo Schuapp fueron los encargados de ponerle música al acto, mientras varios ponentes hablaban acerca de la época más obscura de nuestro país.



Pablo Ruejas
Cuando llegué, eran los últimos temas de Earth Next Door. Una banda de estudiantes universarios obereños, un cuarteto que suena realmente bien. Alcancé a escuchar un tema al estilo Pink Floyd, en el que se destacaba el saxo, y un tema con un aire más alternativo. Hacen temas propios, que van desde el rock psicodélico hasta lo alternativo.
Luego de la presentación de Mingo Duarte, que fue presentando a todas las bandas y a los ponentes, subió a tocar el tucumano Pablo Ruejas, que hace ya muchos años está tocando en Eldorado. Lo suyo es el folklore, y entre chacareras aprovechó también para hablar del significado de esta fecha. Cada banda tocó poco tiempo, entre 20 y 25 minutos, en los que tocaban cuatro o cinco canciones. Lo bueno, es que no había que esperar demasiado entre banda y banda; lo malo, el sonido, que rebotaba demasiado y dependiendo del lugar en que te ubicabas, se escuchaba realmente mal.



Luego fue el turno de La Putas Madres. la banda de Montecarlo se presentó con  sus dos guitarristas (la primera vez que los había visto, había venido sólo uno). Los chicos están creciendo muchísimo, y la banda está sonando realmente muy bien. Las dos guitarras se turnan en los roles de primera y segunda, logrando una muy buena dinámica. Además, la vocalista, Martina Balatorre, le pone un plus de energía con su entrega sobre el escenario.
Arrancaron con un cover de Pescado Rabioso, luego un doblete de Charly García reversionando Demoliendo Hoteles en versión Funk, pegándolo con Funky, y luego un potpourry de funk. Me dejaron con ganas de más.
Luego fue el turno de Sergio Lutri, que con su teclado cantó algunos temas de Silvio Rodríguez, y luego, tuvo como invitada a María Teresa Squeri, con quienes cerraron con "Rasguña Las Piedras", de Sui Generis. Es importante destacar que cada banda buscó con su repertorio compenetrarse con la fecha, y explicar porqué cantaban esas canciones, y qué significado tenían.




Luego fue el turno de Esteban Ríos. Uno de los músicos que más tiempo hace que están tocando, siempre en el camino del rock folk, con letras comprometidas con la realidad. Esta presentación, en un acto en que justamente la consigna era recordar los hechos de la última dictadura, Esteban presenté un tema propio, con una letra bien a tono, que empatiza con la gente que sufrió el terror de Estado; "A mí no me tocó vivir". Para presentarla, contó una historia que lo tocó de cerca; la de su maestra, que fue desaparecida durante la Dictadura. 



Luego llegó Roma 917. Ni el mal sonido ni la guitarra que desde el primer tema se negaba a funcionar, pudieron ocultar que son excelentes músicos. Con una guitarra criolla en vez de su eléctrica, Raul Add rápidamente salió al paso y sacaron adelante un muy buen recital, con temas de Maná y de los Abuelos de la Nada. Elías Zarza, teclado y voz, es un gran frontman que sabe arengar y llegar a la gente. Han tocado en grandes escenarios, y se nota la experiencia.
Para el cierre, llegó desde Posadas Joselo Schuapp con su banda. Arrancaron con una versión de un tema de Ruben Blades, "Desapariciones", bien acorde a la fecha que se recordaba; luego, un par de temas de León Gieco, "Hombres de Hierro" y "La Memoria", siempre con la coherencia de que las letras de las canciones digan algo referido a la fecha. Con una base rockera, bajo y batería, y la otra parte acústica, es decir, dos guitarras criollas y acordeón, la banda de Joselo se mueve con comodidad desde el rock hasta el chamamé, con pinceladas de folk, música latinoamericana, etc. Más allá del mal sonido y de la poca concurrencia de gente, es muy destacable la realización de un acto así, sin discursos oportunistas de políticos, con la música hablando y comunicando de cuestiones importantes, reafirmando siempre, el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.