lunes, 8 de agosto de 2016

GASTÓN NAKAZATO en Quiroga Bar - Eldorado



"Danza, donde la vida comienza"... La música como generadora de vida, como creadora de un mundo poético en el que nos sumergimos durante la hora y media de recital de Gastón Nakazato. Un artista con una fuerza lírica abrumadora, cuyas letras deben saborearse palabra por palabra, frase por frase, y es imposible salir indemne de la experiencia. Sin dudas algo nace en cada uno después de escucharlo, y allí cobra sentido ese verso de "Mundo Lejos" con el que el obereño arrancó su show. "Danza, donde la vida comienza"...





Gastón Nakazato tocó el sábado 6 de Agosto en el Bar Quiroga de Eldorado, presentando en formato acústico su última placa discográfica, el monumental "Naciente". Once de la noche puntual, arrancó su show con "Mundo Lejos", y con amenas charlas introductorias, fue presentando temas pertenecientes a sus tres discos, "Innube", "Nakazato" y
"Naciente". Contando cómo nació cada canción, tirando algunas pistas que permiten acercarse al centro poético de sus letras, ayudando a entender algunos temas, haciendo participar a la gente en "Vamos". Si bien musicalmente sus canciones tienen mucha belleza y variedad (desde acercamientos a la bossa hasta el rock, con pinceladas de música litoraleña), son las letras de una exquisita poesía, a veces cercana al surrealismo, la razón principal por la que Gastón Nakazato se ha erigido en uno de los músicos más importantes de la provincia e incluso de la región Litoral. En sus temas, las palabras toman una fuerza y una seducción que lo acercan a los grandes del rock argentino, como Spinetta, Palo Pandolfo, Fito Páez; Gastón juega con las palabras, inventando neologismos ("Abriles" como verbo proveniente de Abril, "Innube", "Desentristecer"), usando recursos poco frecuentes como la aliteración en el estribillo de "Abriles Alas a la Mar" ("Alas Libélulas
Lilas que al amar aman al más") pero, fundamentalmente, aplicando toda su sensibilidad a las canciones. Así fueron pasando canciones como "Mundo Lejos", "Iluminarás", "Aladín (Sencillo deseo)", "Verdemiel", "Donde las Primaveras", "Lucero", entre otras. Un artista presentando sólo sus canciones durante una hora y media, con apenas un cover de los Beatles para el cierre (que a fuerza de tocarlo ya es casi un tema propio, por lo personal de la versión), y captando en todo momento la atención y el respeto del público, es algo realmente notable. En esto también colabora la onda del lugar, más intimista, que ya desde ese gran mural con flamencos y escenas selváticas invita a la contemplación artística. Un escenario agradablemente montado, con elegantes cortinas oscuras, con una hermosa lámpara, y una mullida alfombra negra (cualquier día de estos me voy a sacar las zapas y voy a entrar a correr en patas sobre esa alfombra, y que me saquen con la yuta. Me está tentaaando...). Además, el buen sonido que realizan Luciano García Maritano y Gabriel Salinas con Sonido Vivo es fundamental para poder apreciar cada detalle de la música y las letras.
Luego, fue el turno sobre el escenario de 3/4 Blues y Rock de Jardín América, que invitaron a Gastón a sumarse para un cover de Spinetta. Más tarde, voy a publicar la reseña del show de 3/4, y también, una entrevista con Gastón Nakazato